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Santo Domingo.-Ante la evidente ineficiencia de las autoridades en el combate y prevención de los actos delictivos, los ciudadanos han tenido que valerse de diferentes alternativas con tal de protegerse de los delincuentes.

La creciente ola delictiva, cuyos hechos son cada vez más alarmantes, evidencia la debilidad de los planes de seguridad ciudadana, que han ido de fracaso en fracaso.

Alternativas

La sensación de desamparo que sienten los ciudadanos, fruto de la desconfianza en las autoridades y la indignación por los hechos delictivos, los obliga a contratar seguridad privada, cuya demanda se ha visto incrementada en los últimos años.

Los “guachimanes” son contratados para proteger viviendas, centros educativos y locales comerciales, mientras que otros son utilizados para realizar labores de patrullaje por diferentes lugares de la ciudad.

Algunos centros comerciales y zonas bancarias se han visto obligados a colocar en sus puertas efectivos militares portando armas de alto calibre, tras los asaltos atribuidos a la banda del fallecido Jhon Emilio Percival Matos, en diciembre pasado.

Video vigilancia

La tecnología es otra de las alternativas con que cuentan los ciudadanos, siendo los sistemas de video vigilancia colocados en residencias y comercios una de las herramientas más efectivas a la hora de identificar a los malhechores.

La demanda de cámaras para negocios y residencias ha constituido un fenómeno lucrativo para las empresas que se dedican a la venta e instalación de estos aparatos.

En los últimos meses las solicitudes para la colocación de cámaras de seguridad se han incrementado de manera significativa, debido a la necesidad de los clientes en sentirse más seguros.

Así explicó Alexis Medina, técnico instalador de este tipo de equipos electrónicos, quien aseguró que ha recibido una buena cantidad de solicitudes de personas interesadas en la adquisición de cámaras de seguridad para sus negocios, en su establecimiento ubicado en la avenida 30 de Marzo.

Entre los equipos más buscados se encuentran las cámaras HD, las cuales capturan imágenes en alta definición. Otras de las innovaciones tecnológicas son las cámaras IP, que transmiten las imágenes captadas a través del internet, pudiendo ser apreciadas en el teléfono móvil.

Explicó que una instalación de los equipos en un establecimiento promedio, con un total de cuatro o cinco cámaras, en combinación con los materiales, el cableado y los costos de instalación, los precios rondan entre los 11 mil o 15 mil pesos, dependiendo la calidad de la cámara.

Destacó que a pesar de la demanda, los precios se mantienen estables, debido a que las unidades son importadas directamente desde el fabricante.

Gracias a estos equipos se ha podido resolver algunos casos, como el ocurrido el pasado lunes, cuando una mujer fue herida mortalmente por un disparo que realizó un exraso a dos delincuentes que huían tras asaltar una mujer en el sector Evaristo Morales.

Indignación

En los países en donde las autoridades no muestran capacidad para prevenir determinados hechos, como homicidios por atracos a personas indefensas, se producen altos niveles de indignación, producto del sentimiento de desamparo, lo que provoca que la población intente tomar la justicia por sus manos.

La poca confianza que tiene la población en las autoridades es el principal factor que hace que se promueva la aplicación de justicia por manos propias.

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